El asistente guía la consulta paso a paso
El chat abre con seis caminos tocables, sugiere el paso siguiente tras cada respuesta y mantiene a la vista la cotización y el canal de WhatsApp.
Qué cambia
Quien llega con una necesidad y sin vocabulario técnico ya no tiene que redactar la primera pregunta: elige el trabajo que trae —cubrir, contener, impermeabilizar, ventilar o proteger cultivo— y el asistente pide justo los datos que faltan para cotizar. Cada recomendación enlaza la ficha real del catálogo y declara el modo de suministro de la línea.
El estado inicial del chat ofrece seis intenciones frecuentes en lugar de un campo vacío; cada botón envía la consulta tal cual, sin texto oculto.
Tras cada respuesta aparecen dos o tres seguimientos según el tema (big bags, geomembranas, ventilación, mallas, lonas, precios o plazos), de modo que la conversación nunca queda sin paso siguiente.
La cotización formal y el canal de WhatsApp quedan siempre visibles en el widget; el mensaje de WhatsApp lleva la última consulta como contexto.
El asistente conoce la ruta y el modo de suministro de cada una de las líneas del catálogo, y tiene prohibido inventar precios, plazos, certificaciones, clientes u obras.
La portada se reorganizó: el texto vive sobre panel sólido y la fotografía —una obra real por visita, quieta— en su propia columna; las cifras del catálogo pasaron a una banda plana legible.
Lo publicado
El registro completo, con feed para suscribirse sin dejar un correo.